martes, 2 de julio de 2013

Astrana-Mortillano-Peña Rocias

Esta es una ruta muy exigente y agotadora, tanto física como mentalmente, porque hay que andar mucho por terreno karstico y se necesita mucha resistencia y concentración para evitar accidentes.
La ruta empieza en Astrana, cerca de la iglesia, donde hay indicaciones de un PR que se dirige hacia el Hoyo Masayo. La subida empieza cómodamente por pista, pasando al lado del Mazo Grande y del Mazo Chico, hasta coger un desvío por el que nos aproximamos a la base rocosa del Mortillano. Por aquí hay que avanzar como se pueda, evitando los grandes hoyos del lapiaz y buscando los mejores pasos para seguir ascendiendo hasta la cima.
Después la ruta continúa hacia la cima de Peña Rocias pasando por el lado izquierdo de las porras del Mortillano, ya que el otro lado es totalmente intransitable.
Para llegar a Peña Rocias hay que atravesar otro gran hoyo y hacer varias trepadas entre las rocas, tras lo cual pasaremos cerca de la impresionante sima que tiene el mismo nombre que la cumbre. En el punto más alto no hay vértice ni buzón, sólo un montón de piedras. En días claros se ve Santander y el mar, Arredondo, la Sierra de Hornijo, Peña Lavalle, San Vicente...
La bajada se dirige hacia el Hoyo Salzoso pasando por la canal de las Segadas. En la mayor parte del recorrido hay que buscarse la vida e improvisar sobre la marcha, porque el terreno es durísimo y no hay ni rastro de caminos. Tampoco está claro por donde se puede andar mejor. A veces conviene andar sobre la roca pelada y otras ir hacia las zonas boscosas buscando terreno más blando. En todo caso, por todos lados abundan los hoyos, las simas y las cuevas y hay que tener mucho cuidado con donde se pisa. Además, hay rocas sueltas que se mueven cuando uno menos se lo espera, al pisarlas o agarrarse con las manos. Cuando por fin llegamos a las cabañas del Hoyo Salzoso, ya sólo queda seguir la pista que en unos 5 km nos lleva de vuelta al punto de partida.